Estás sólo en el centro del platillo. Ordenas a tus subalternos que se tapen. La plaza calla, te adornas y giras sobre tu cuerpo componiendo la danza del banderillero. Inicias la carrera, el burel también y fijáis una hora y un lugar para el encuentro...¿miedo?..¿Quién dijo miedo, hombre?. Atrévete