Contenidos Taurinos Internet   Escríbenos 

Portada

Actualidad

ArteToro

Ocio Taurino

Comunidad Taurina

Tauromaquia

Opinión




Escalafones
MATADORES
Finito de Córdoba
NOVILLEROS
Leandro Marcos
REJONEADORES
Fermín Bohórquez

Encuesta
¿ Ve usted mala intención en las filtraciones del caso Domecq?
No

Planetatoro > Opinión > De fresa y oro
LETRAS DE TORERO DE FRESA Y ORO
Opinión
Señora, estas cosas pasan en los toros...
Tú solo, sólo tú, sólo yo...
En la génesis de la torería
Palabras de adiós
Se va Martín Recio...¡casi ná!
Semana de dolor
La revolución de los modestos
¡ A Madrid que vaya...Rita La cantaora !
Forjado de hierro
El Elegido
Madrid de noche
Sabores de otra época
Cosas que cambian
La vida no es una tómbola
El regreso de Aparicio
Andares de oro
Calentando motores
Estrategias
Toros a ritmo de módem
Señora, estas cosas pasan en los toros...
Carlos Miguel Fernández Recio

No sé porqué nos empeñamos en buscar los tres pies al gato...Lo que sucedió el viernes en Jaen es simplemente algo intrínseco a la fiesta de toros. Estamos de acuerdo en que las circunstancias fueron extraordinarias por la lluvia, por el estado del piso de plaza y, sobre todo, por el aspecto casi apocalíptico del cielo jienense en el momento de comenzar el paseo. Pero el toro del destino es caprichoso y hasta juguetón...la historia lo sabe.

Recuerdo, hace ya algunos años, la gravísima cogida de Julio Campano en Las Navas del Marqués, su pueblo. Yo estaba casualmente presente aquella tarde en la plaza, pues toreaba mi casi hermano José Ortega. Al entrar a matar, el robusto novillero quedó literalmente colgado del pitón por el muslo, girando y girando sobre el mismo, denotando la máxima gravedad de la cogida. Cuando Julito cayó sobre la arena, ya llevaba toda la taleguilla empapada de sangre. Su hermano Luis Miguel fue uno de los primeros en llegar hasta él.

Su mano no abarcaba a taponar la impresionante hemorragia que manaba de la herida y el rostro de Julio Campano era de sobrecogimiento y contención, en un intento por detener aquel grotesco chorro de sangre. En los tendidos, familiares y amigos lloraban y se abrazaban. La impresión general era unánime: a Avila no llegaba.

Con el toro muerto y Julito camino de Avila, Luis Miguel Campano irrumpió de nuevo en el ruedo y se dirigió con las manos llenas de sangre al presidente de la novillada, alcalde de Las Navas del Marqués, y le increpó:

¡¡¡Esto es lo que pasa por no afeitar los novillos...ayer para las figuras sí ...y hoy para los del pueblo no...me cagüen la put....!!!

Una mujer detrás de mi localidad, lloraba e insultaba al edil que, en mi opinión, buscaba con la mirada a la guardia civil temiéndose un linchamiento popular. Sin embargo, un hombre de unos sesenta años, con aspecto curtido y de buen aficionado, volvióse hacia la señora y con el sosiego de la experiencia, en medio de aquel duelo colectivo, exclamó: Señora, estas cosas pasan en los toros...

Julito llegó felizmente a Avila, no sin pocos contratiempos....pero esa es otra historia. En aquel entonces, Luis Miguel Campano demandaba otro trato para con los novilleros que debían estoquear aquel corridón de toros que llevaron a Las Navas, ya que el día anterior habían estado las figuras novilleriles del momento y la presentación de las novilladas no tenían nada que ver. Sin embargo, yo me preguntaba si ellos no habían visto la novillada previamente en el campo y, sabiendo cómo venía, no habían aceptado acudir en esas condiciones. Por lo tanto, la protesta no estaba justificada.

Juan Mora es un torero con experiencia, curtido en bastantes batallas. Ha dejado de contar en varias ocasiones y ha tenido casta y calidad como para cambiar eso. Por ello, aunque la tarde no era propicia para el toreo, sí que era apetecible la presencia de las cámaras de televisión en el festejo y la oportunidad de rematar la temporada con un pellizquito. ¡Cuidado que no tildo a nadie de pesetero, eh! Lo entiendo y lo respeto.

¿ Cuántas veces se ha tirado pa´lante en estas situaciones y nada ha sucedido? ¿ Y si en vez de que se abrieran los cielos y descargase el diluvio universal sobre Jaen, hubiera escampado y salido el sol? Por ello, sus primeras declaraciones han sido para descargar de responsabilidades a todo el mundo y asumir las suyas. Juan también le hubiese dicho a la señora...estas cosas pasan en los toros.