| Carlos
Miguel Fernández Recio
En mi opinión, ha llegado el momento del adiós
para Enrique Ponce. Sin lugar a dudas,
el esfuerzo físico realizado durante estas últimas
diez temporadas, toreando más de 100 corridas
de toros, debe pasarle factura más tarde o más
temprano. No, no creo que su estado de forma
sea el ideal para un torero.
Además, Enrique Ponce debería marcharse
porque su vida personal no ofrece material con
el que rellenar las 24 horas de programación
rosa que actualmente nos invaden en la televisión.
¡Habrase visto!...un matrimonio que
no se chilla en público, que no promueve rumores,
siempre juntitos, siempre acaramelados...todo
tan perfecto. ¡No, no me cuadra!
Por otro lado, Enrique Ponce lleva
desde que comenzó su carrera con el mismo apoderado,
Ruiz Palomares. ¡ Dios, estoy despierto
...o debo pellizcarme! ¡ Pero cómo se puede
ser tan estúpido de guardar fidelidad a la persona
que le ayudó en los principios! Señor Ponce,
váyase por favor.
Por si fuera poco, no crean que éste es de
los que critica a los compañeros por detrás,
¡qué va!...al muy ignorante solamente
le falta sacar el pañuelo tras una buena faena
de sus compañeros. ¡Vaya una figura del toreo!
En ocasiones, se deberían importar ciertos cánticos
del mundo del fútbol, por aquello de... que
se besen, que se besen....¿ A qué está esperando
Ponce para irse?
Pero no creáis que esto termina aquí. A lo
largo de estas 11 temporadas, Ponce ha
acudido consecutivamente a todas las plazas
de responsabilidad como Madrid, Sevilla,
Bilbao...y el muy idiota, en ocasiones,
no contento con esto y lo que supone para su
imagen ( ¿ Verdad, Martín Arranz?), va
y decide acometer diversas gestas como matar
los seis toros de Madrid, Valencia...¿
Es ésa la actitud de una auténtica figura del
toreo? Amos, amos...que a quien se le diga.
Además, ¿ Como es posible que este tío
siga siendo capaz de llevar público a las plazas
y de seguir triunfando cómo lo hace? Si es que
siempre le ves bien. Le sirven todos los toros.
Solamente, basta con ver el partido que obtienen
sus compañeros de terna de algunos lotes, y
compararlo con su balance final. ¿ Qué fueron
de aquellas figuras que pegaban esos monumentales
petardos?
Por todo ello, yo creo que Ponce debería
marcharse ya. Estamos ante una especie de superhombre,
ante un ...toreroman. Alguien
que ha pulverizado ya muchos records estadísticos
( quizás los menos importantes...) pero alguien
que ocupa la memoria y el corazón de los aficionados.
Toreroman, vete ya o...¿ crees
que puedes superarte todavía?
|