Contenidos Taurinos Internet   Escríbenos 

Portada

Actualidad

ArteToro

Ocio Taurino

Comunidad Taurina

Tauromaquia

Opinión




Escalafones
MATADORES
Finito de Córdoba
NOVILLEROS
Leandro Marcos
REJONEADORES
Fermín Bohórquez

Encuesta
¿ Ve usted mala intención en las filtraciones del caso Domecq?
No

Planetatoro > Opinión > De fresa y oro
LETRAS DE TORERO DE FRESA Y ORO
¡ A Madrid que vaya...Rita La cantaora !
Forjado de hierro
El Elegido
Madrid de noche
Sabores de otra época
Cosas que cambian
La vida no es una tómbola
El regreso de Aparicio
Andares de oro
Calentando motores
Estrategias
Toros a ritmo de módem
¡ A Madrid que vaya...Rita La cantaora !
Carlos Miguel Fernández Recio

Me sorprende que numerosos compañeros se rasguen las vestiduras ante los problemas que la empresa de Madrid, Toresma 2, se está encontrando para confeccionar los carteles de la feria de Otoño de Madrid. Desde que mi joven mente de aficionado recuerda, ésta ha sido siempre la tónica.

La feria de Otoño se celebra en unas fechas en las que el pescao de la temporada está prácticamente vendido, y eso sin contar con las connotaciones que acudir a Madrid implica. Los tiempos han cambiado, no necesariamente para mejor, pero han cambiado. Las temporadas se suceden teniendo el 80 % de los carteles cerrados cuando la feria de San Isidro echa a andar. Eso supone una repetición en la base de los carteles feriales del resto de la temporada, que conlleva una serie de efectos secundarios ( dolores de barriga, siestas interminables, urticaria...) para cuando uno alcanza los meses otoñales y se le anuncia un cartel con ciertos toreros en él.

Esta situación ha llevado a un buen número de toreros a acomodarse en el seno del escalafón y limitarse simplemente a cumplir los contratos, arriesgando únicamente cuando las cosas se ven muy claras.

Siempre he escuchado comentar que la feria de Otoño quita más que da...y puede que sea cierto. Los carteles de las ferias restantes están totalmente cerrados y únicamente sirve para reafirmar los buenos momentos, los gestos puntuales o certificar despedidas. Eso, al menos, en lo que se refiere a las figuras. El principal motivo para que una figura acuda a Madrid en determinadas fechas es, aparte de la ambición profesional que lo suele ser en contadas ocasiones, aumentar su cotización.

Y lo cierto es que Otoño no es la mejor de las oportunidades para hacerlo ya que aunque la apuesta saliese bien, todo debería ser refrendado en los comienzos de la siguiente campaña.

Recientes están todavía los casos de Enrique Ponce ( encerrándose con seis toros), Víctor Puerto o los mismísimos Miguel Abellán y El Califa, en el mano a mano del pasado año. Todos ellos, y muchos más, son los ejemplos de toreros que han acudido a la feria de Otoño con el máximo cartel y que han salido escaldados y con muy diferentes consecuencias para el devenir de sus carreras.

Lógicamente, en el caso de toreros que están por romper o los acomodados en las posiciones de privilegio, por encima del bien y del mal, en el escalafón; lo mismo les da que les da lo mismo. Para unos, es un peldaño más a escalar en la larga escalera de posiciones, para los otros, una oportunidad de engrosar sus cuentas bancarias.

Por todo ello, no me sorprende en absoluto que en esta edición la empresa se haya encontrado con los ya habituales problemas de confección de esta feria. Y, sinceramente, si las principales figuras ante el ofrecimiento contestan que a Madrid vaya Rita...yo lo entiendo, aunque no lo comparta.