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Carlos
Miguel Fernández Recio
La plaza más antigua con que contó Santander
se hallaba situada en terrenos de la actual
calle de Juan de Alvear, detrás de la de Burgos.
Esta plaza duró poco y fue sustituida por
otra de mejores condiciones, situada en Molnedo,
al noroeste de la ciudad. Tenía tendido y dos
pisos, con capacidad para 6.700 espectadores.
Fue inaugurada el 4 de agosto de 1859, con una
corrida en la que Cúchares y El
Tato lidarion toros de Veragua y Rodríguez
de Salamanca.
Esta plaza subsiste hasta el año 1890, en que
se construye la nueva. El día 25 de julio de
dicho año se celebró la corrida de inauguración,
jugándose toros del Conde de la Patilla
por los diestros José Sánchez del Campo cara-ancha
y Luis Mazzantini.
Estos diestros actuaron también en la segunda
corrida el día 27 de ese mismo mes, y en su
tercera corrida fue el diestro Guerrita quien
se encerró con seis toros del Marqués de
Saltillo, aunque sólo estoqueó cinco, pues
el último se lo cedió al sobresaliente Miguel
Almendro.
En 1913 se celebró la llamada corrida monstruo
y que se celebró con resonancia nacional. En
realidad, fueron tres corridas de toros. La
primera, a las diez y media de la mañana, con
astados de Benjumea, para Vicente
Pastor, Cocherito de Bilbao y Torquito.
La segunda , a las tres y media de la tarde,
con toros de Parladé, para Machaquito
y Joselito. Terminada esta corrida, Ricardo
Bamba y El Gallo lidiaron cornúpetas
del Marqués de Saltillo. Para conmemorar
su centenario, se realizó otra corrida monstruo.
El diámetro del ruedo es de 51 metros, y su
cabida es de 11.000 espectadores. Tiene dos
pisos, y sobre los intercolumnios del último,
los hierros y divisas de las ganaderías más
importantes, en una arcada de estilo mudéjar,
en cuyo machón se lee el nombre del respectivo
ganadero.
Son excelentes las dependencias, y tan solo
es censurable el acceso, que se hace directamente
desde el exterior a cada tendido, por carecer
de pasillo y galerías circulantes. El proyecto
fue labor del arquitecto don Alfredo de la
Escalera.
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